El fluxómetro ha sido uno de los inventos mas revolucionarios de la plomería, su inventor William Elvis Sloan lo creo en 1906 en Chicago, Illinois, E.U.A. Su creación a diferencia de sus predecesores no requería mucha agua y energía para operar, por lo que rápidamente fue el sustituto perfecto en los baños comerciales, oficinas e industrias para sustituir a los estorbosos tanques de agua y cadenas.

Durante más de 114 años, los fluxómetros han ido evolucionando a las diversas épocas de la construcción y de las instalaciones de plomería, adaptándose a nuevos requerimientos constructivos, dando origen a un amplia gama formas y funciones, así como cada país lo ha ido mejorando para sus necesidades locales.

Gracias a la adopción del fluxómetro en baños públicos y el creciente vandalismo, fueron añadiéndole nuevas características al fluxómetro, dotándolo de un cuerpo mas robusto, cromo más duradero y para disuadir al vandalismo se empezó a fabricar con descarga automática para evitar la interacción del usuario con el aparato.

Los primeros fluxómetros automáticos eran con conexión a la corriente eléctrica, conforme fue evolucionando la tecnología miniaturizar componentes como microprocesadores y sensores, pudieron incorporar baterías a fin de dar alternativa a las conexiones eléctricas, surgiendo así los fluxómetros operado por baterías.

El fluxómetro en el mundo

En Japón la marca Toto, dio un paso mas allá al uso del fluxómetro automático, dotándolo de sustentabilidad autónoma de energía, es decir por cada uso o descarga, el agua que pasa por el fluxómetro hace girar una turbina dentro del aparato, eliminado así el uso de baterías y conexiones eléctricas.

Ya en nuestro continente, concretamente en Estados Unidos, la empresa Sloan creo a los fluxómetros de celdas solares, que no necesariamente tienen que estar expuestas a la luz solar si no también a cualquier fuente lumínica natural o artificial.

Por otra parte, en el hemisferio sur, en Brasil, la marca Docol redujo a su mínima expresión el fluxómetro, concentrándolo en una válvula accionada por un botón anti-vandálico, ideal para áreas con un altísimo transito de personas (por ejemplo los estadios de futbol) y áreas de reclusión que, por ende, son propensas a actos vandálicos.

Existen variedades de fluxómetros para áreas muy diversas y específicas, para hospitales existen versiones con lavado de cómodos, para áreas cercanas al mar y que el agua que utilizan tienen alto contenido de sal, incluso para plataformas petrolíferas y con las nuevas disposiciones de recuperación de aguas pluviales, existen fluxómetros ideales para ese tipo de agua. Para cada ambiente, clima y región existe un fluxómetro que se adapta a una necesidad en particular.